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RELATOS CON GUSTITO A INFANCIA...

OTROS CUENTOS PEREGRINOS...

LO MEJOR DE LO MEJOR: los protocolos de escritura...

Al principio de la historia, quería que empezara directamente la historia en la playa, pero después pensé que sería bueno agregar el sueño previo a la historia para mostrar un contraste entre la felicidad y la armonía que después cambiaría a sufrimiento y desconcierto.  Pensé que sería bueno hacer una descripción buena y detallada de la playa, ya que es el espacio más importante de la historia y porque, ya que el personaje no sabe dónde está, mira todo muy detalladamente.  (Ary)

 

Primero empiezo con una persona que se encuentra acostada en el medio de la calle a la noche (hice que fuese de noche porque me parece que crea más tensión en el lector. También me parece más común que haya choques de noche) con un dolor muy fuerte en las piernas que no lo dejan levantarse; no recuerda nada de lo sucedido. (…) En la relectura agregué un par de cosas para hacer el texto más llamativo y que ayude a expresar más suspenso al describir cómo el protagonista se ve en el medio de la calle de noche. (Mark)

 

Elegí un narrador en primera persona porque me parece que cuando uno lee un texto en tercera persona es como si se lo estuvieran contando, mientras que al leer un texto en primera persona (particularmente cuando es un narrador protagonista), aun cuando está en el pasado como sucede aquí, uno está más relacionado con el narrador y siente más lo que siente el narrador, como si el narrador y el lector en verdad fueran uno. (Andy)

 

También, como yo era chiquita y no me acuerdo nada, se me ocurrió cambiar el punto de vista del narrador. Lo escribí como si yo fuera el capitán del avión. Me pareció interesante cambiar el punto de vista y hacer distintas escrituras. (…) Me gustó mucho escribir un relato autobiográfico porque es algo fuera de lo común. No muchas veces escribimos en clase cosas que nos pasan y luego las pasamos a un cuento ficticio. (Catalina)

 

Luego, no sabía cómo hacer para demostrar que el sueño que ella había tenido, había sido la realidad. Entonces hice que el personaje comenzara a tener golpes de recuerdos donde se daría cuenta, de a poco, de lo que le había ocurrido realmente, sin entenderlo por completo.  (…)En cuanto a la estructura y la sintaxis del texto, tuve varias dudas, sobre todo cuando tuve que escribir los pensamientos y preguntas (los cuales aparecen reiteradamente durante el relato) que el personaje debía o quería transmitir, o lo que sentía. No estaba totalmente segura de los tiempos verbales en que debía ponerlas. Pero, finalmente, decidí hacer casi todas en condicional simple, ya que hablaban sobre qué pasaría momentos después. (Clara)

 

Al principio, al narrar este sueño,  lo hice con el propósito de que el personaje se diera cuenta de lo que le había pasado, por qué estaba “encerrado”.  Pero luego, decidí que sería más interesante que hubiera un giro y que el personaje y el lector descubrieran algo al mismo tiempo: lo que había hecho el personaje.  La primera vez que realicé el relato, lo hice en primera persona.  Al releerlo, me gustó más la opción de que el narrador esté algo más distante a lo sucedido, para crear otro tipo de tensión. (Michelle)

 

Al terminar esta introducción con parte del conflicto, me quedé absolutamente trabada.   Llegó la noche y yo seguía sin ideas.  Entonces, decidí seguir releyendo lo que ya había escrito para continuar con mi narración al día siguiente con la mente más “fresca”.  Le agregué sentimientos de la chica cuando mira el paisaje porque anteriormente yo sólo había descripto el bosque.  Busqué vocabulario para agregarle y corregí errores, como el del verbo “haber” que va en singular cuando es de existencia, y reemplacé el “por” por “durante”.  De estos errores tuve pocos, pero los tuve debido a mi concentración en el contenido de lo narrado y  no en la forma. (…) Cierro esta redacción con los chicos que se despiden y la chica se queda perturbada con tanta información y claridad y cambio de pensamiento.  Esto último lo escribo en el presente como si la chica se hubiese quedado reflexionando.  También, al principio, yo puse que alguien había tirado una piedra, los árboles empezaron a tambalearse y ella tuvo miedo y frío, para que el lector piense que va a aparecer alguien, pero finalmente es solo el presentimiento de la chica.  Tampoco se sabe quién tira la piedra, si es el viento, el chico o un animal. (Paulina)

 

Dudé por mucho tiempo hasta que me decidí por escribir acerca de una mujer que se encontraba en un zoológico.  Más adelante me di cuenta de que esa idea me limitaba bastante porque al de ser un lugar conocido, después de una breve descripción el lugar sería obvio.  Entonces no supe de qué hacerlo hasta que me propuse tratar con la sabana.  Al principio tuve dificultades con el hecho de imaginar y crear la escena.  Finalmente, después de tu ayuda con algunos puntos que podían ser mejorados, pude concluir con la descripción y avanzar hacia la narración.  Me limité un poco con la condición de que el personaje tuviese que tener un rasgo distintivo.  No supe cómo desarrollar la historia y entonces pensé que lo mejor era empezar a  escribir y ver qué se me ocurría más adelante. (Victoria)

 

En el primer texto, pretendí describir del modo más cálido posible un recuerdo muy querido para mí. Pero no quise distraer la atención con otros detalles. Sí me importaba que se entendiera la infinita ternura que siento por ese momento de mi vida. (Lucía)

 

Decidí cerrar la historia ficcionalizada con esa oración, ya que hace que la historia tenga más valor y que el lector crea, aunque lo que pasó no es de mucha importancia, que lo ocurrido fue algo de gran importancia.  De esta manera el texto moviliza más al lector y lo deja pensando sobre qué ocurrió y lo que podría haber ocurrido después.  (Iván)

 

…el espacio y el personaje se han unido en esta nueva narración y  están en contacto directo, para esta historia uno no es nada sin el otro. El cambio que introduje y que solo se podía intuir en el primer paso es que la habitación era del personaje, en el primer paso parecía la descripción de un dormitorio ajeno al personaje, no del dormitorio del personaje que se transformó en un extraño para él. No recurrí al diálogo porque creo que a este tipo de relato le quita suspenso y rompe la atmósfera dramática si la hay. (Delfina)

 

Cuando empecé a escribir, me di cuenta de que no había puesto nunca los sucesos en orden, así que tuve que detenerme a hacerlo. En alguna ocasión, pude haber exagerado un poco los hechos, pero en cuanto a lo demás me concentré en relatar todo tal cual sucedió. (Francisco)

 

Escribí lo  que quería transmitir apenas tuve la idea, ya que lo que yo deseaba era crear tensión. El espacio que construí presenta información suficiente como para identificarlo, ya que es en un campo desolado en el cual estoy sola, el viento silba molestamente, la luna se esconde y el cielo está lleno de estrellas. Tiene una singularidad para diferenciarlo de otros, ya que tiene rasgos únicos, como el hecho de que estoy sola en un campo. Yo percibo ese espacio, ya que soy la única que se encuentra ahí hasta el momento. Hay tensión narrativa: el silbido molesto del viento, la oscuridad, etc. Prepara al lector para que ocurra algo, ya que hasta el momento no ha pasado nada y se crea un ambiente de tensión.  (Ilana)

 

Verás que no incluí ningún diálogo directo porque, con toda sinceridad, no me acordaba de ninguno y mis familiares menos, no se preocuparon de escuchar lo que decía durante el accidente, sino en lo que en verdad estaba pasando. Traté, lo mejor posible, de no agregar extensas descripciones del recuerdo porque iba a ser demasiado sangriento y probablemente repulsivo. (Ignacio)

 

No empecé con el párrafo descriptivo ya que tenía que dar una pequeña introducción de cómo llegue ahí. El párrafo descriptivo lo ubiqué en segundo lugar, que fue donde describí el paisaje. (Carolina)

 

Decidí conservar el texto anterior pero con cambios. Cambié de opinión en cuanto a cómo narraré este cuento. Será desde el punto de vista de un narrador omnisciente, pero también habrá narración en primera persona por parte de Bruno, el médico. Se me ocurrió que tal vez quedará interesante si armo el espacio en el consultorio del psicólogo de Bruno. Así podré incluir conclusiones del psicólogo con respecto a los problemas que ha tenido Bruno desde la muerte de su hermano y el punto de vista del médico pero dicho por él mismo cuando lo cuenta a su psicólogo. La historia de la niña con gripe no será tan relevante como antes, sino que será uno de los factores que desencadenará el malestar del médico, su frustración. (Juana)